El exalcalde de Bagua Grande tienta el Gobierno Regional de Amazonas arrastrando antecedentes judiciales. Analistas y ciudadanos cuestionan su persistencia en la actividad pública.
La transparencia y la idoneidad moral de quienes aspiran a gobernar las regiones del país vuelven a ser severamente cuestionadas. Una reciente investigación del diario La República ha sacado a la luz la lista consolidada de candidatos a nivel nacional que registran sentencias condenatorias firmes ante el Poder Judicial. Entre los nombres más llamativos del norte del país figura Ferry Torres Huamán, candidato al Gobierno Regional de Amazonas por el partido Juntos por el Perú (JP).
La revelación de su historial judicial no solo pone en aprietos la campaña de la agrupación del «arbolito» en Amazonas, sino que ha reavivado un intenso debate ciudadano sobre los límites éticos de la postulación política.
Un historial judicial que ensombrece su postulación
Ferry Torres Huamán es un viejo conocido de la política en Amazonas, habiendo ocupado la alcaldía provincial de Utcubamba en anteriores períodos. Sin embargo, su trayectoria pública ha caminado de la mano con los tribunales de justicia.
En la lista oficializada de candidatos con fallos vigentes o rehabilitados, Torres registra sentencias condenatorias firmes que han marcado su carrera. Cabe recordar que en años anteriores el candidato llegó a afrontar mandatos de prisión y procesos por delitos contra la administración pública (peculado y colusión) derivados de su gestión municipal.
Aunque el marco legal peruano permite la postulación de ciudadanos cuyas penas ya han sido cumplidas y se encuentran formalmente «rehabilitados» —siempre y cuando lo declaren con total transparencia en su Hoja de Vida ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE)—, la persistencia de estos antecedentes genera un profundo rechazo en un electorado amazonese golpeado por la desconfianza institucional.
¿Un retiro necesario? El costo de la persistencia política
Para diversos analistas políticos y líderes de opinión en la región, el caso de Ferry Torres trasciende lo estrictamente legal para entrar en el terreno de la responsabilidad ética y personal. En las calles de Chachapoyas y Bagua Grande, el sentir popular coincide en que la acumulación de procesos y condenas debería ser un indicador suficiente para dar un paso al costado.
«Hay momentos en la vida pública donde el mayor acto de madurez política es saber retirarse a tiempo. Pretender gobernar una región con el peso de sentencias judiciales a cuestas solo perpetúa la crisis de legitimidad. A veces, es mejor priorizar la tranquilidad personal y familiar antes que forzar una postulación que nace herida», señala un analista político local de Amazonas.
El electorado de Amazonas tiene la última palabra
Con la publicación de estas listas y el acceso irrestricto a las hojas de vida del JNE, los ciudadanos de las siete provincias de Amazonas cuentan con las herramientas necesarias para evaluar el perfil de cada candidato.
Mientras Juntos por el Perú intenta sostener una campaña enfocada en propuestas de desarrollo agrario y conectividad, el lastre judicial de su líder regional promete ser el principal flanco de ataque de sus contendientes de cara a los comicios del presente año. La ciudadanía tendrá la tarea de decidir en las urnas si premia la persistencia o exige una renovación política urgente para Amazonas.





